Me gustaría compartir con ustedes ideas y materiales (info, frases, imágenes, fotos, videos, etc.) tratando en todo momento de ser fiel a lo que me impulsó a crear este blog. IMPORTANTE: No renuncien a sus SUEÑOS, no claudiquen en sus convicciones y, a diario, redescubran que la vida es ARTE, en manifestaciones diversas.
martes, 29 de septiembre de 2015
viernes, 25 de septiembre de 2015
Más sobre dragones...
Tres textos de "Dragón" de Gustavo Roldán
Mirada de Dragón
Aunque los dragones saben mucho, siempre tienen una mirada llena de asombro. Se asombran de las cosas que no conocen y de las cosas que conocen. A todo lo que conocen lo miran con ojos nuevos cada día y, si la mirada es nueva, las cosas son diferentes. Entonces se sorprenden de que haya tantas cosas nuevas en el mundo y les parece hermoso conocerlas.
—¡Qué hermosa flor! —dice un dragón negro.
—¡Muy hermosa! —contesta otro—. Es parecida a la que estaba ayer en este lugar.
—Sí, pero la que vimos ayer era cuando el sol estaba alto; ésta, con un sol de atardecer, me parece más hermosa.
—¡Qué hermosa flor! —dice el mismo dragón al amanecer del día siguiente.
—Sí —contesta el otro—. Muy parecida a otra que ya vimos. Pero con los rayos del sol del amanecer ésta es más linda.
Y vuelan hasta las montañas más altas, ésas donde las nieves están desde el primer día del mundo, contentos por haber descubierto una flor nueva. Entonces un dragón le dice al otro:
—¡Qué hermosa montaña! ¡Tiene toda la nieve del universo!
Y los dos sobrevuelan en grandes círculos el pico de esa montaña que acaban de descubrir y que ya sobrevolaron mil veces.
Amor de Dragón
Cuando los dragones se aman se desatan los maremotos, los volcanes lanzan un fuego endemoniado y los huracanes largan una furia que hace pensar que ha llegado el fin del mundo. Por eso a veces, para amarse sin molestar a nadie, vuelan hasta el cielo más alto, donde las estrellas casi están al alcance de la mano.
Y los dragones creen que el mundo queda en calma. pero se equivocan. Entonces caen rayos y centellas, el cielo parece desplomarse con truenos aterradores, las estrellas fugaces y los cometas de largas colas luminosas corren de un lado para el otro sembrando el pavor, y los tornados enfurecidos se tragan medio mundo.
O la luna o el sol parecen borrarse lentamente en el cielo y todos dicen que hay un eclipse, dando minuciosas explicaciones de cómo la tierra se coloca entre el sol y la luna o la luna delante del sol y etcétera etcétera.
Vanas explicaciones. Las dicen los que nunca miran bien. Si mirasen bien verían claramente la figura de dos dragones que se aman y que van tapando la luz de los astros según se acerquen o se alejen.
Cada vez que alguien piense que está llegando el fin del mundo sólo tiene que abrir los ojos de mirar bien. Los ojos grandes de mirar lejos. Y no creer en tonteras. Pero eso no es nada fácil.
El baile de las sombras
—Quiero pelear, dragón —dijo la dragona.
El dragón no contestó nada. Simplemente voló, convertido en mariposa.
—Las golondrinas pueden comer una mariposa —dijo la dragona, y voló convertida en una golondrina.
Golondrina y mariposa subieron y subieron, y cuando la golondrina ya casi mordía el ala de la mariposa, la mariposa se convirtió en halcón.
—Los halcones pueden comerse a una golondrina —dijo el dragón.
—Las golondrinas vuelan más rápido —vdijo la golondrina haciendo un giro en el aire y colocándose encima del halcón para picotearle la cabeza.
El halcón se lanzó en una violentísima caída y se metió entre las ramas de un árbol.
La golondrina bajó hasta el árbol, pero allí no había ningún halcón.
—Te escondiste, dragón —dijo la golondrina—. Igual te voy a encontrar.
La dragona miró rama por rama, buscando alguna oruga que pudiese ser el dragón. Miró rama por rama, y no se dio cuenta de que una rama se movía y se acercaba lentamente hacia ella. Cuando vio a la serpiente abriendo su enorme boca ya era tarde para escapar.
Y la serpiente mordió, pero mordió la cáscara de una tortuga. La tortuga se convirtió en ratón y saltó al suelo. La serpiente se convirtió en un águila que voló hacia el ratón, pero cuando llegó al suelo casi choca con un jabalí de inmensos colmillos.
Un jabalí es demasiado para un águila, no para el puma que rugió mientras saltaba.
El salto del puma terminó en el aire vacío. Allí no había nada. Nada más que una hormiga que se metía rápidamente en un profundo agujerito del tamaño de una hormiga.
—Para una hormiga, nada mejor que un oso hormiguero —dijo el puma que ya no era puma sino oso hormiguero, mientras metía su larguísima lengua buscando a la hormiga.
Y la encontró, y la hormiga salió pegada en la lengua del oso hormiguero.
—Me ganaste, dragón —dijo la hormiga convirtiéndose otra vez en dragona—, y ahora me puedo comer a un oso hormiguero que debe ser muy sabroso.
Pero el dragón otra vez era dragón.
—Bueno, basta —dijo el dragón—. Me cansé de pelear.
—Fue divertido —dijo la dragona—. Te viste en apuros más de una vez.
—Bah, lo hice para dejarte contenta, pura amabilidad de mi parte.
—¿Sí? —dijo la dragona—. Lo que pasa es que no te gusta perder.
—Dragona, me estás provocando. No me queda más remedio que invitarte al baile de las sombras.
—Eso me gusta más. Bailemos, dragón, bailemos el baile de las sombras.
Y los dos dragones se elevaron mirando sus sombras. Las sombras eran enormes y llenaban de oscuridad la tierra. Subieron y subieron, hasta que sus sombras en el suelo se veían apenas del tamaño de las sombras de una paloma.
Entonces giraron en el aire y las sombras giraron en la tierra, moviéndose muy lentamente. Y se juntaron los dragones en el aire y se juntaron las sombras en la tierra. Y juntaron las cabezas y en la tierra apareció la sombra de una mariposa. Y juntaron ala con ala, cola con cola, un ala sobre otra ala, y en la tierra fueron apareciendo diferentes figuras de animales conocidos y de animales desconocidos. Y bailaron el baile de las sombras hasta que el sol dejó de alumbrar desde arriba, porque el baile de las sombras sólo se puede bailar cuando el sol está en lo más alto del cielo.
Cuando bajaron, todo el campo estaba cubierto de flores. Tal vez porque el baile de una pareja de dragones, necesariamente, tiene que hacer que todo el mundo se llene de flores.
Gustavo Roldán
Textos extraídos, con autorización de su autor y sus editores, del libro Dragón(Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 1997)
Fuente: IMAGINARIA - Revista sobre literatura infantil y juvenil
viernes, 18 de septiembre de 2015
Si de dragones se trata...
Representaciones clásicas
Hay «Nueve Tipos Clásicos» de dragones, según se aparecen en el arte y la literatura chinos, y el nueve es un número favorable en la numerología china. Estos tipos son:
- Tianlong (天龍), el Dragón Celestial;
- Shenlong (神龍), el Dragón Espiritual;
- Fucanglong (伏藏龍), el Dragón de los Tesoros Ocultos;
- Dilong (地龍), el Dragón del Inframundo;
- Yinglong (應龍), el Dragón Alado;
- Jiaolong (虯龍), el Dragón Astado;
- Panlong (蟠龍), el Dragón Enroscado, que habita las aguas;
- Huanglong (黃龍), el Dragón Amarillo, que emergió del río Luo para enseñar a Fuxi los elementos de la escritura;
- Rey Dragón (龍王).
Aparte de éstos, hay Nueve Hijos Dragones, que aparecen prominentemente en la decoración arquitectónica y monumental:
- El primer hijo se llama bixi (贔屭, pinyin bìxì), parece una tortuga gigante y es bueno para cargar peso. Suele aparecer esculpido en la base de piedra de lápidas monumentales.
- El segundo hijo se llama chiwen (螭吻, pinyin chǐwěn), parece una bestia y le gusta ver muy lejos. Siempre se le encuentra en los tejados.
- El tercer hijo se llama pulao (蒲牢, pinyin pǔláo), parece un pequeño dragón y le gusta rugir. Por esto siempre aparece en campanas.
- El cuarto hijo se llama bi'an (狴犴, pinyin bì'àn), parece un tigre y es poderoso. A menudo se le encuentra en las puertas de las prisiones para asustar a los presos.
- El quinto hijo se llama taotie (饕餮, pinyin tāotiè), le encanta comer y aparece en los utensilios de cocina y en los utensilios relacionados con la comida.
- El sexto hijo se llama baxia (蚣蝮, pinyin gōngfù o bāxià), le gusta estar en el agua y aparece en los puentes.
- El séptimo hijo se llama yazi (睚眥, pinyin yázī), le gusta matar y se halla en espadas y cuchillos.
- El octavo hijo se llama suanni (狻猊, pinyin suānní), parece un león y le gusta el humo además de tener afinidad con los fuegos artificiales. Suele aparecer en quemadores de incienso.
- El menor se llama jiaotu (椒圖, pinyin jiāotú), parece una caracola o almeja y no le gusta que lo molesten. Se usa en la puerta principal o umbral.
Hay otras dos especies (inferiores) de dragón, los jiao y los li, ambos sin cuernos. De los jiao se dice a veces que son dragonas. La palabra también se usa para aludir a cocodrilos y otros grandes reptiles. De los li se dice que son una versión amarilla de los jiao. Mientras los dragones suelen considerarse favorables o sagrados, los jiao y los li se representan a menudo como malos o malévolos. (Fuente: Wikipedia)
El muro de los nueve dragones de la Ciudad Prohibida tiene 30 metros de longitud y 3,5 metros de alto. Está realizado con 270 piezas de cerámica policromado con las que se representa a nueve dragones jugando con perlas con un fondo de mar y de nubes.
lunes, 14 de septiembre de 2015
Van Gogh siempre vigente
Tradición anual:
Ésta es una de las increíbles obras de arte creadas por los residentes de un pueblo holandés para recordar a quien consideran su pintor más grande.
Se lleva a cabo el primer domingo de septiembre de cada año.
La población utiliza miles de Dalias para crear carrozas que desfilan en este festival de la flor, donde el tema es Van Gogh y sus obras.
Ésta es una de las increíbles obras de arte creadas por los residentes de un pueblo holandés para recordar a quien consideran su pintor más grande.
Se lleva a cabo el primer domingo de septiembre de cada año.
La población utiliza miles de Dalias para crear carrozas que desfilan en este festival de la flor, donde el tema es Van Gogh y sus obras.
sábado, 29 de agosto de 2015
viernes, 17 de julio de 2015
Algo de historia con las fotos
Las 9 primeras fotografías de la Historia en diversos campos.
Hace casi 200 años, el francés Joseph Nicéphore Niepce untó sobre una placa metálica una delgada capa de asfalto mezclado con aceite y la expuso directamente al sol, obteniendo así la primera captura de luz.
Hace casi 200 años, el francés Joseph Nicéphore Niepce untó sobre una placa metálica una delgada capa de asfalto mezclado con aceite y la expuso directamente al sol, obteniendo así la primera captura de luz.
Más adelante, perfeccionó la técnica y tuvo la idea de emplear una cámara oscura junto con sales de plata sensibles a la luz para tratar de conseguir imágenes fijas. De esa manera fue el primero en capturar "la reflexión de lo visible." La imagen obtenida no es de la mejor calidad, pero con ella comienza la historia de la fotografía.
Después de esa primera fotografía hubo otros pioneros que realizaron las primeras fotografías en color, fotografías aéreas, desde el espacio, el primer montaje, el descubrimiento de los rayos X, autorretratos, fotos bajo el agua y fotografía en 3D.
1. 1826. La fotografía más antigua que se conserva.
El fotógrafo francés Joseph Niepce tomó esta imagen tras ocho horas de exposición. Llamada "Vista desde la ventana de Le Gras", se conserva en el Harry Ransom Humanities Research Center de la Universidad de Texas en Austin.
2. 1838. El primer ser humano fotografiado.
Louis Daguerre tomó la primera fotografía de una persona en 1838. La foto "Boulevard du Temple" muestra una calle que parece desierta. El tiempo de exposición fue de 10 minutos, la persona que aparece retratada, a la que parece que le están limpiando los zapatos, que vemos en la parte inferior izquierda, tuvo que estar inmóvil ese tiempo para salir en la foto.
3. 1858. El primer montaje fotográfico.
En 1858, Henry Peach Robinson hizo el primer montaje, combinando varios negativos en una sola imagen.
Este montaje, llamado "Fading Away", es una combinación de cinco negativos. Representa la muerte de una chica por tuberculosis. La obra causó una gran controversia.
4. 1861. La primera fotografía a color.
James Clerk Maxwell, un matemático y físico teórico escocés, hizo la primera fotografía en color en 1861. Las placas fotográficas utilizadas en el proceso se guardan en la casa donde nació Maxwell, casa que se ha convertido en un museo, en Edimburgo.
5. 1875. El primer autorretrato.
El famoso fotógrafo estadounidense Mathew B. Brady fue la primera persona que tomó una foto de sí mismo, es decir, se hizo un autorretrato.
6. 1946. La primera fotografía desde el espacio.
El 24 de octubre 1946, una cámara de 35 mm colocada en un cohete V-2 tomó una fotografía desde una altura de 65 kilómetros sobre la Tierra.
7. 1903. Las primeras fotografías tomadas desde el aire.
Las primeras fotografías aéreas fueron tomadas por estos pájaros. En 1903, Julius Neubronner tuvo la idea de unir una cámara fotográfica y un contador de tiempo y atarla al cuello de una paloma. Esta idea fue adoptada por el ejército alemán y se utilizada por el servicio de inteligencia militar.
8. 1923. La primera foto subacuatica a color.
La primera foto a color bajo el agua fue tomada en el Golfo de México por el Dr. Dr. William Longley Charles Martin en 1926.
9. 1972. La primera fotografía de la Tierra completamente iluminada.
La primera imagen que muestra una Tierra completamente iluminada de la Tierra, conocida como "The Blue Marble" ("El Globo Azul") fue realizada el 7 de diciembre 1972 mediante un equipo instalado en la nave espacial Apolo XVII.
Extraído de Husmeando por la Red
jueves, 16 de julio de 2015
Arte hecho con diferentes tipos de bebida en lugar de tinta
Carne Griffiths es otra prueba de que el arte puede venir de cualquier parte y lo que importa es el talento y la creatividad. El ilustrador crea imágenes utilizando la caligrafía de tinta salpicada y varios tipos de bebida, de café, brandy, vodka, whisky o, buena moda británica, té.
Lo que a primera vista parecen salpicaduras caóticas de color y manchada, son en realidad formas y patrones detalle pensado. Griffiths dice que está fascinado por las "líneas invisibles que nos conectan con el mundo natural", en sus obras la exploración de formas humanas, geométricos y florales, y encontrar la inspiración en las situaciones cotidianas.
martes, 16 de junio de 2015
sábado, 13 de junio de 2015
miércoles, 10 de junio de 2015
martes, 9 de junio de 2015
Museo al aire libre
Aquí pueden gritar
El lugar en el que Edvard Munch tuvo su momento de contra-epifanía y vio 'El grito' alojó a los nazis durante la guerra y se convirtió después en un gueto para heroinómanos. Hoy es un parque dedicado al arte cuyos últimos habitantes son los hermanos Chapman.
No había lugar más apropiado en la apacible capital noruega que el parque de Ekeberg para acoger a Damien Hirst y los Chapman Brothers, Jake y Dino. Las esculturas de estos veteranos entre los Young British Artists que sacudieron la escena cultural allá por los 90 son las últimas incorporaciones a este parque escultórico inaugurado en 2013, tan acostumbrado a la polémica.
Resumiendo su dilatada historia: Ekeberg fue donde nació Oslo -queda constancia artística en petroglifos-; después, el Ayuntamiento la adquirió como lugar de recreo de los trabajadores de la entonces Kristiania, y fue precisamente aquí donde Edvuard Munch oyó ese grito capaz de ensombrecer su hiperbólica obra. Aquí se establecieron los nazis cuando invadieron Noruega y, tras la profanación, vino la decrepitud del abandono. Ekerberg, con sus impresionantes vistas sobre el fiordo, pasó a ser el patio de los yonquis de Oslo, y eso lo cuenta bien Jo Nesbø.
Ahora campan en plena naturaleza piezas de corte clásico de Dalí, Rodin y Renoir; así como mucha obra contemporánea, cortesía del empresario Christian Rignes cuya fundación financia el parque y la adquisición de las obras. Hirst y los Chapman se acaban de unir a Louis Bourgeois, James Turrell, Dan Graham, Tony Oursler y Sarah Sze, entre otros, hasta llegar a la treintena.
El mármol de Hirst, creado en 2008, se ha instalado en el lugar de vistas más privilegiadas, pero también el más maldito: la Escalinata. Aunque con la inauguración del parque buscaron mirarse en la romana Plaza de España, el recuerdo de los nazis honrando aquí a los suyos, enterrados en un cementerio próximo, basta para sus detractores.
Pero precisamente por ello, el emplazamiento resulta perfecto, porque 'Anatomía de un Ángel' -inspirado en 'La golondrina' de Alfred Boucher- cuestiona no sólo la anatomía, sino a la humanidad (su inocencia), trascendiendo la iconografía religiosa mediante un examen científico, como es tan propio del artista vivo mejor pagado del mundo, el hombre que recibió el Premio Turner en el ya remoto 1995.
Por su parte, los hermanos Chapman, que lo recibirían en 2003, han aportado 'Sturm und Drang', una inquietante pieza de bronce que aúna sus dos recurrentes obsesiones: el infierno y Francisco de Goya. Precisamente esta escultura se inspira en la serie gráfica de los 'Desastres de la guerra', aunque reciba el nombre del movimiento literario alemán del XVIII.
Jake Chapman estuvo presente en la inauguración, el pasado jueves, y descubrió ante la prensa su escultura que no es más que la 'Grande hazaña con muertos' de Goya en estado de descomposición. Donde el de Fuentetodos puso cuerpos inertes, los hermanos británicos han puesto cadáveres; donde había una cabeza decapitada ahora está el cráneo disfrazado de payaso; donde había vegetación sólo quedan gusanos.
Precisamente, el artista fantaseó ante la prensa con la posibilidad de que los visitantes del parque pongan comida sobre la escultura para que los pájaros coman de ella; y se mostró encantado con el nuevo emplazamiento en Oslo ante la posibilidad de que el bronce de un decrépito negro acabe siendo verde.
'Sturm und Drang' se emplaza junto al acuífero del parque que ahora forma parte de la instalación que James Turrell creó 'ad hoc' para Ekeberg. Ésta, como toda su obra, se basa en la combinación de luz, colores y espacio. Dentro de la instalación, el único contacto con el exterior es a través de un cráter que surge en el acuífero, donde ahora aguarda también este interrogante de la naturaleza humana.
Nota de MARÍA FLUXÁ
Especial para EL MUNDO Oslo
sábado, 6 de junio de 2015
Escritor y transgresor: Maurice Sendak
"Cuando mi padre me leía, yo me recostaba sobre él y y me volvía parte de su pecho o de sus brazos. Y yo creo que los niños que son abrazados y sentados en las piernas -deliciosamente acariciados- siempre asociarán la lectura con los cuerpos de sus padres, con el olor de sus padres. Y eso siempre te hará lector. Porque ese perfume, esa conexión, dura para toda la vida".
Maurice Sendak (1928-2012)
Su libro: «Donde viven los monstruos» causó muchísimo revuelo entre padres y pedagogos, y hasta fue denostado por encumbradas figuras como el célebre psicólogo infantil Bruno Bettelheim a quien Sendak llamaba irónicamente Beno Brutalheim debido a que, sin haber leído el cuento y solo guiándose por los comentarios de algunas madres, escribió un artículo en el que demolía el libro. Básicamente todos ellos criticaban la rebeldía del protagonista y presuponían que la historia atemorizaría demasiado a los niños, dada la manera tan manifiesta e impactante en que aparecían dibujados los monstruos, la furia, el miedo y la potente imaginación infantil. Algunos adultos, influidos por un exceso de psicologismo, objetaban el hecho de que presentaba una madre excesivamente severa. En fin, hubo toda clase de reparos ante este texto que era innovador, diferente e incómodo, fundamentalmente para los adultos, porque transgredía las esquemáticas delimitaciones –-un debate todavía vigente–- de aquello que se consideraba un libro de cuentos "adecuado" para los niños.
Sendak tuvo que discutir mucho con su editora. Sobre esos desacuerdos previos contó en una entrevista:
"Bueno, yo solamente te daré un ejemplo ridículo. El equipo completo de la editorial intentaba persuadirme para que cambie la palabra "caliente" por la palabra "tibio" en la última página del libro. Porque "caliente" podía asociarse con "quemar". Esto iba a quemar al niño. Yo no podía creerlo. Sin embargo esto se convirtió en una verdadera batalla por una palabra, y yo la gané. [...] Solamente traté de transmitirles cuán insulso sonaba "tibio". No tenía emoción. No tenía dramatismo. Todo en el libro está "caliente".
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